Una imagen limpia y esencial donde la naturaleza parece detener el tiempo. La curva de la duna se prolonga en su reflejo sobre el oasis, creando un diálogo perfecto entre tierra y agua, entre realidad y espejo. El azul inmenso del cielo envuelve la escena y transmite una sensación de serenidad, belleza y contemplación. Aquí, el arte no transforma la naturaleza: simplemente nos invita a mirarla y sentirla. Impresión digital sobre papel de algodón Hahnemühle, montada sobre marco de madera color plata. Edición 1/6, 2015.