La doble exposición funde el mar con la estación y convierte la realidad en un paisaje imposible. El collage manual añade árboles, una bailarina suspendida y una mujer que contempla, sorprendida, este mundo en transformación. La naturaleza, el arte y lo humano se entrelazan hasta borrar sus límites. Una imagen sobre el desconcierto de vivir en un tiempo donde la realidad puede ser más fantástica que la ficción. Impresión digital sobre papel fotográfico, montada en marco de aluminio con marialuisa y vidrio museográfico. Fotografía 1 de la serie «Entre mundos», edición 1/6, 2020.